Gadget para ahorrar en la factura de la luz

Gadget para ahorrar en la factura de la luz

Cuando escuchamos la palabra domótica es fácil imaginar un hogar en el que, con un par de palmadas, se levantan las persianas y la cafetera se enciende sola, pero esta estampa futurista de la tecnología aplicada al hogar se queda en la anécdota. La realidad de la domótica es mucho más tangible y cercana al bolsillo de todos, y de hecho, un simple adaptador de 35 euros, que es una de las estrellas en ventas en Amazon, nos abre la puerta a un ahorro en nuestra factura energética a fin de mes.

El principio es bien sencillo: demos un paseo por la casa analizando todos los enchufes que se encuentran permanentemente conectados y alimentando dispositivos las 24 horas del día. Un rápido repaso nos muestra que la práctica totalidad de los equipos electrónicos están en el conocido modo stand-by, una posición mediante la cual se encuentran en escucha activa en los equipos gobernados por mando a distancia o listos para ser utilizados en el resto. Comparemos esta situación con otra que puede ser bien habitual: la del propietario de la casa que se pasa el día fuera y llega por la noche para cenar.

Todos estos equipos han estado encendidos consumiendo una energía que no tiene una utilidad real. Podremos pensar que son gastos marginales, pero sumando todos ellos las cifras comienzan a ser ya llamativas. El organismo británico que vela por un consumo eficiente de la energía, Energy Saving Trust, estima que el gasto anual de los equipos en stand-by en un hogar supera los 90 euros.

Este gasto es más relevante en dispositivos con un alto consumo energético, como es el caso de las calderas y más especialmente si estas son eléctricas. ¿Por qué mantener el agua caliente las veinticuatro horas del día cuando nos duchamos únicamente por la mañana o al anochecer? El fabricante español de productos para la domótica Wattio participó en un estudio en el que la simple monitorización del consumo de electricidad provocó una reducción del 5,87% en la factura eléctrica, y todo gracias a los hábitos.

¿Por qué mantener el agua caliente las veinticuatro horas del día cuando nos duchamos únicamente por la mañana o al anochecer?

Pero ¿cómo lograr una automatización en los hábitos para lograr pagar menos a fin de mes? Es aquí donde entran en juego los enchufes programables, un producto muy popular en tiendas como Amazon y con el cual el usuario, a través de una aplicación móvil, puede programar los escenarios de encendido y apagado del dispositivo. Con un coste que ronda los 40 euros, cada usuario puede instalar el enchufe conectado en aquellos dispositivos con un elevado nivel de consumo (como puede ser el calentador), o bien en regletas en las que se conectan varios equipos, como el televisor o el equipo de música.

Los amantes de los datos encontrarán en este tipo de dispositivos todo un filón, puesto que registran el consumo eléctrico real que efectúa el dispositivo conectado y de esta manera se tiene una magnitud del ahorro que provocaría un cambio en los hábitos.


Ahorra dinero todos los meses

Ahorra dinero todos los meses

  1. Establece un presupuesto (con un objetivo a alcanzar): es importante que tengas en cuenta tus gastos fijos mensuales para calcular una meta de ahorro. Si no se te dan muy bien los números, hazte con una hoja de cálculo para tener las cuentas al día. Así, podrás controlar las cantidades (más o menos elevadas) que puedas guardar. ¡No te olvides de incluir un porcentaje para gastos variables! De este modo, si te “sobra” para salir una noche a cenar, te sentirás to
  2. Compara precios y busca ofertas: no es necesario que vayas de un supermercado a otro mirando los precios (aunque nunca es mala idea). Puedes preguntar a tus familiares, amigos y compañeros de trabajo dónde compran y comparar la relación calidad-precio de los productos. Probablemente cuando conozcas lo que se ahorran los demás, te empieces a interesar más en lo que te gastas cada mes.
  3. Evita las compras por impulso (casi nunca lo necesitas): muchas veces nos compramos cosas por darnos un capricho bajo el lema “para algo estoy trabajando”. El consumismo impulsivo es el peor enemigo del ahorro y puede alterar tu presupuesto sin que te des cuenta. Si no te hace falta inmediatamente, espera a final de mes e invierte parte de tus ahorros. Consejo: deja la tarjeta de crédito a buen recaudo. Está para lo que está.
  4. Compras online (de cosas que necesites): casi de la mano con el anterior punto. Es cierto que en internet podemos encontrar ofertas escandalosamente buenas de hasta el 75% o, por qué no, 90% en productos de todo tipo. Eso sí, antes de hacer click sin medida, plantéate si verdaderamente lo necesitas: cualquier gasto imprevisto no reflejado en tu presupuesto mensual afectará directamente a tu capacidad de ahorro.
  5. Reducir los gastos en casa: puedes ahorrar agua y energía contando con electrodomésticos eficientes y ecológicos. Lo notarás en tu balance de facturas. Para mantener la casa en una temperatura idónea reduciendo el consumo en calefacción o aire acondicionado, recuerda no dejar entrar el calor en verano y el frío en invierno con buenos cerramientos.

Ahorra sin salir de casa

Ahorra sin salir de casa

1. Ahorra energía

Apaga las luces al salir de las habitaciones, pon los termostatos a baja temperatura, reduce el consumo de agua y compra electrodomésticos de gran eficiencia energética. Ahorrarás dinero y ayudarás al planeta.

2. Haz el presupuesto

En Internet existen buenos planificadores de presupuestos que te permitirán saber cuánto gasta al año y en qué. Si gastas más de lo que ganas, el planificador te ayudará a hacer recortes.

3. Compra con inteligencia

Lleva siempre la lista de la compra, no adquieras alimentos si tienes hambre y compra únicamente una vez por semana. Se trata de trucos probados y comprobados que te salvarán de las tentaciones.

4. Compra barato

Cuando adquieras artículos de uso cotidiano, compra el más barato de los que cumplen su contenido. Compra en cantidad y, si puedes, reduce el consumo de carne y veras que los gastos caen en picado.

5. Mantén el congelador lleno

El congelador lleno consume menos electricidad que si está a medias. Si quedan grandes espacios vacíos, ocúpalos con bricks de leche usados y llenos de agua.

6. Cultiva tus propios productos

Inténtalo, aunque solo se trata de unas pocas hierbas, junto a la puerta de la cocina, de algunas lechugas en el alféizar de la ventana o de un minifrutal o tomateras en un tiesto. Aquí te contamos los secretos para tener un huerto urbano.

7. Aprende a coser

Lo único que necesitas es saber lo elemental. Aprende a coser un botón y a hacer un dobladillo. Alargarás la vida de tu ropa y ahorrarás el dinero que gastarías en hacerla arreglar.

8. Apura los envases hasta el final

Para utilizar hasta la última gota de un producto de limpieza, añade un chorro de agua al envase. Para llegar al final de cremas y pastas, corta los envases y verás cuánto queda todavía.

9. Da vida nueva a lo viejo

Cepillos de dientes usados para restregar rincones difíciles y limpiar las juntas de azulejos y mosaicos; corta la camisetas viejas y úsalas como paños; aprovecha los envases.

10. Sigue nuestros trucos de limpieza

Si tu hogar y tu ropa están limpios durarán más y tendrás que sustituirlo con menos frecuencia. Utiliza lo que ya tienes en casa como productos de limpieza y ahorrarás dinero en la compra semanal.